Este post va dedicado a mi querido amigo Charly, amo y señor de este tema…
La Previa
Cada persona vive de manera diferente los días previos a la evaluación. Si bien algunos están tranquilos (sea por seguridad o porque simplemente les chupa un huevo), el grueso de la población estudiantil pasa por situaciones desagradables que se manifiestan a través de diferentes síntomas (desde ataques de nervios hasta diarreas incontrolables (como mi amiga Ceci) que lentamente van deteriorando la salud física y emocional de uno).
Acá es donde se repiten frases tales como:
- No llego ni en pedo
- Me van a partir
- Vas a ver que esto lo toman
- Siempre esta fecha es la más complicada
O una de mis preferidas, minutos antes del parcial: No me acuerdo nada!!
It’s show time!
Hasta que el momento de la verdad llega. Y no es mejor que el anterior. El parcial arranca mas tarde de lo pactado porque tardan 82 hs en ubicar a toda la masa descontrolada.
Faltan sillas, faltan mesas, faltan fotocopias, reparten temas, explican, corrigen y un sinfín de etc. Hasta que por fin, después de sacar los utensilios necesarios, cortar no menos de 3 hojas del cuadernillo, sacarle el bordecito, y acomodarte, se hace el preciado silencio. Y es ahí, mano a mano, el o vos. Empezás a leer las preguntas: bien, esta la sé, esta también…la puta madre, porque carajos no leí esto? Haces las más fáciles primero (o las que más valen) y llegas a las complicadas. Es en ese preciso momento, cuando darías la vida por un cigarrillo, caramelo, o litro y medio de gaseosa, salta el pelotudo de siempre a preguntar redundancias que no hacen otra cosa que desconcentrarte y hacerte calentar (al punto de querer explotar cuan Tano Pasman). A partir de este punto ya es inevitable: va a seguir así hasta que termine el parcial (o más)….callate flaco!!!.Listo, ya esta, ya paso…
Primera frase que se te viene a la mente. Entregas el parcial y automáticamente te sacas esa mochila psicológica de 100.000 Kg. No querés saber más nada hasta que veas la nota. Aunque para tus adentros te vas tranquilo, pensando que no lo hiciste tan mal. Ese pensamiento se desintegra automáticamente al salir del aula y encontrarte con tus amigos. A lo lejos se escucha el “Viste lo que tomaron estos HDP???”. Como no puede ser de otra manera, están hablando de tal o cual pregunta, y a la primera palabra que articulás, la respuesta es obvia: “No boludo, si esto era así y asa…”…listo, me cagaste la vida. Enojo, pánico (me partieron), resignación (ya fue, queda otra fecha, vámonos a la mierda de acá…). Después de una merecida recuperación de sueño, volvés a la normalidad (bueno habrá que ver, capaz que un 4 robo)…
Y ahora??
Pasaron 84 días desde aquel parcial (tiempo promedio que tardan en corregir). La vida es maravillosa………..hasta que llega el mensaje de texto maldito: “Che, subieron las notas”….ufff….nerrrviossss….te tiembla todo, la ansiedad se apodera de tu ser. Buscas en el listado, desesperado, y ahí está……DESAPROBADO…..La puta madreeee!!!!.......y el mundo se derrumba...

O NO!. Porque es acá donde se produce el momento que origina este post: la mayoría opta por resignarse y rendir nuevamente (o recursar, que es peor). Error gente, error!!!....la batalla no termina hasta que no ves tú parcial!.
Vas el día de la muestra, empezás a revisarlo, y hay cosas que no te cierran. No está tan mal. Cosas dudosas, mal corregidas. Le preguntas a un ayudante que te dice “Para mí esto está bien y esto no tan mal”. Ves que el aprobado poco a poco se acerca. Entonces, te armas de paciencia y haces la interminable fila para llegar al JTP, mientras seguís revisando el parcial. Para cuando llegas, el tipo está cansado de atender reclamos y generalmente de mal humor por esta situación, pero a vos no te importa, ya nada te puede detener. Le decís que el punto 3 está mal corregido, y le demostrás con una sabiduría ancestral que por más que no llegaste al resultado en el ejercicio 5, hiciste todo el procedimiento y demostraste que sabias.
Bueno, déjamelo que lo miro y te aviso, termina por responder el individuo, abatido ante tu avasallante presentación.
El mail no tarda en llegar: “Agustín, tu parcial esta finalmente aprobado”…..y sos el hombre más poderoso del mundo en ese momento…
La enseñanza que nos queda
A veces cuesta creer que terrible inoperante esté como ayudante corrigiéndote (o como titulares de la cátedra, lo que es peor). Pero muchas otras, se trata simplemente de un error humano como el que todos cometemos, sumado al cansancio de corregir montón de parciales, y al hecho de que el tipo tiene vida propia, con sus complicaciones y todo.
A todos (o casi todos) los que alguna vez (o todavía) formamos parte del feliz pero agotante mundo del estudio universitario nos ha ocurrido una situación similar a esta. Pelear por la nota de un parcial, si corresponde, es un acto de valentía. Es hacerte oír, hacer valer tus derechos, demostrar que no te van a pasar por arriba tan fácilmente. Y eso habla bien de uno.


